Calentando, que es gerundio

Yo (no) caliento – tú (no) calientas – él (tampoco) calienta – nosotros (ni de casualidad) calentamos – vosotros (por si acaso no) calentáis – ellos (ni de lejos) calientan.

Así podríamos conjugar el presente de indicativo del verbo CALENTAR si nos quedamos observando el ir y venir de, cada vez más runners, en los minutos previos a una competición. Y no hablo solamente de una maratón o una ultra de montaña, sino de cualquier distancia.

Somos poco amigos de ese “ritual”, nos parece una fase innecesaria y con suerte realizamos (incluso de forma incorrecta a veces) unos pocos ejercicios de estiramientos.

“Yo entro en calor en los primeros kms de la carrera, empezando más suave”

“Si caliento me voy a cansar para la carrera”

“Que calienten los pro, que yo vengo a disfrutar”

Etc.

Da igual que lo hayamos leído y escuchado por parte de médicos deportivos y/o entrenadores, enumerándonos los beneficios de hacerlo y los riesgos de saltárnoslo.

Esos personajes dicen (decimos) que con el calentamiento preparamos al organismo para el posterior esfuerzo, tanto a nivel físico como mental y eso conlleva, entre otras muchos beneficios, dos fundamentales, que que nos deberían importar:

Reducción del riesgo de lesiones

Mejora del rendimiento

¿Y cómo debería ser el calentamiento ideal? Depende de varios factores como la distancia y dureza de la carrera, la temperatura ambiental o nuestra edad.

En general, cuanto más corta sea la competición, más intensa debería ser la puesta a punto. Un velocista, por ejemplo, tiene que estar al 100% para apenas 10 segundos, para poner al límite su cuerpo, sus músculos, su concentración y su capacidad de reacción. Y eso no se consigue con unos estiramientos mientras habla con un compañero.

La temperatura marca mucho la adaptación al esfuerzo, cuanto más frío debería ser, además de largo, más progresivo, comenzando muy suave.

Y sí, la edad, ¡que no solamente yo cumplo años! y necesitamos más tiempo para estar en óptimas condiciones.

¿Y cómo es el calentamiento ideal? Aunque luego hay que adaptarlo a esas circunstancias que hemos comentado, uno de “manual” sería éste:

  • 8′ a 12′ de trote muy suave, bastante más despacio que el ritmo de competición.
  • Ejercicios de movilidad articular y estiramientos dinámicos (giros de tobillos, rodillas, cintura, brazos, etc)
  • Técnica de carrera (skipping, skapping, rusos, carrera lateral, carrera de espaldas,…)
  • Varias progresiones de 60/80 metros.

Aquí tenéis un ejemplo:

“Eso está muy bien Imanol, muy bonito, pero ¿qué hago en una carrera multitudinaria en la que entro al cajón 20 minutos antes?”

Realiza estas fases antes de ese momento y una vez dentro intenta mantener el calor con pequeños saltos, skipping, movimiento de brazos…lo que te permita el poco sitio que tengas sin meter el dedo en el ojo de la persona que tienes al lado.

Lo que sea para no tener que conjugar así:

Yo no calenté – yo iba ahogado en el km 2 – YO ME LESIONÉ.

#QueTusExcusasNoTeAlcancen…¡¡¡CORRE!!!

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