#BackToMarathon (VII): Los últimos días (entrenamiento y alimentación)

 

Acabar de entrenar mientras amanece en Aixerrota, un día perfecto

Malas noticias: esa frase que empiezas a oír a falta de 15 días, esa de que “ya está el trabajo hecho, ahora a descansar”, es, cuanto menos, inexacta y no debes cogerla al pie de la letra.

Cierto es que los entrenamientos de carga se puede dar por concluidos, estás afinando, limando, haciendo que tu cuerpo termine de asimilar todo lo realizado hasta ahora, pero no se puede parar de golpe. Para precisamente conseguir estar a punto el día D te quedan unos cuantos kms, sobre todo esa semana -1, la que va desde 14 a 7 días antes, en la habrás hecho seguramente una bajada en el volumen de entrenamiento manteniendo intensidades altas.

Empezamos a estar hartos de meses de entrenar y entrenar, de acabar fundidos un día sí y otro también, de salir pensando “otra vez series” o ” de nuevo tirada larga” cuando al comienzo de nuestra planificación era “ya tenía ganas de darle caña” o ” por fin tiradita”.

Sí, claro que sí, nos hemos embarcado en esto, en este objetivo, nuestro objetivo (NO de quien nos rodea), porque teníamos ilusión y ganas, las mantenemos (¡¡¡di que sí!!!), pero los días empiezan a pesar y queremos que llegue cuanto antes la carrera.

Pues queda el último esfuerzo, esa semana -1 ya está terminando y empieza la cuenta atrás, una cuenta atrás larguísima, como esas de las películas de los 90 con una bomba a punto de volar una manzana entera y el protagonista dudando entre cortar el cable azul o rojo (“coge al gato” acababa diciendo Riggs)

Ahora sí que los entrenamientos son muy suaves, pero hay que calzarse las zapas para mantener el organismo activo y a punto, no pasar de 100 a 0 porque no es lo más adecuado. Descansar no significa estar tirado en el sofá la última semana, necesitamos mantener el tono y que no se agarroten nuestros músculos.

Un ejemplo clásico de última semana de entrenamiento, para alguien de, al menos, 4 días y 50 kms a la semana de entrenamiento sería:

  • Lunes: calentamiento + 50’/60′ cc cómoda + enfriamiento
  • Martes: calentamiento + 4 x 1000 m (o 4 x 3’/4′) rec. 1’30” + 15′ cc cómoda + enfriamiento
  • Miércoles: descanso
  • Jueves: 40’/45′ cc suave con 5 cambios de 45”  a 1′
  • Viernes: descanso
  • Sábado: 20’/25′ cc muy suave con 4 cambios de 30” (SÍ, LA VÍSPERA DEBES ENTRENAR)
  • Domingo: MARATON

En cualquier caso hay que escuchar al cuerpo y descansar algún día más si lo vemos necesario, pero nada de hacer la última sesión 5 días antes. Si estamos preparados, nuestras patas y nuestra cabeza necesitan estar activos.

En mi caso, en esta ocasión, no seguiré ese esquema porque hasta 48 horas antes tengo entrenamientos personales y de grupos, así que lo amoldaré intentando conjugar todo. No es lo ideal, pero es lo que hay, sin más; cada uno tenemos nuestros compromisos laborales y profesionales.

Para que veáis, un chico al que estuve entrenando para esta misma cita, la Bilbao Night Marathon, trabajaba en los servicios de limpieza municipales y el mismo día de la carrera, unas horas antes, estuvo limpiando las calles por las que luego corrió. A la mañana siguiente le tocó volver a recorrerlas, tras los 42195 metros de la noche, para seguir limpiando y, por supuesto, cumplir con su trabajo.

La alimentación de los últimos días

Que si descarga y posterior carga de glucógeno, toneladas de macarrones, el desayuno de Kipchoge, beber más que un dromedario…muchos mitos, mucha “sabiduría” popular y mucho tertuliano de barra de bar.

Bebida isotónica RunAppetit que he testado y usaré en la carrera

Ojo, la capacidad de nuestro organismo para acumular glucógeno en hígado y músculos no es, ni mucho menos, ilimitada y depende, en gran medida, de nuestro entrenamiento, siendo una adaptación del organismo al mismo. Dicho de otra forma, si no estás preparado, comer de una sentada 300 gramos de arroz no te van a hacer correr más y sí pasar menos por el baño.

No varíes tu alimentación, sube un poco si quieres la proporción de carbohidratos complejos los últimos días, hidrátate con cabeza y, sobre todo, lo que siempre has oído y lo que siempre te saltas: NO HAGAS EXPERIMENTOS.

Ni con el desayuno previo, ni geles o bebidas que no tengas testados aunque a otros les vengan muy bien…confía en ti y en lo que has hecho hasta llegar a estos días.

Ya no nos queda nada, sonríe ¡¡¡ánimo!!!

El gran Ed Whitlock

#QueTusExcusasNoTeAlcancen…¡¡¡CORRE!!!

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