#BackToMarathon (IV): Los contratiempos

¿Una preparación en la que no haya nada que se tuerza? Raro…muy raro.

A los profesionales les pasa normalmente que alguna lesión o enfermedad les obliga a parar unos días o bajar el ritmo. A nosotros, además de eso, por supuesto, nos pueden ocurrir un sinfín de percances, contratiempos, impedimentos por temas laborales, familiares o de cualquier índole que nos impidan cumplir con los entrenamientos: viaje de trabajo, hijos y sus enfermedades, familiares a los que cuidar, reuniones en el colegio, que el técnico de la lavadora solamente puede venir en la hora que tenemos para entrenar,…y así cientos de cosas e imprevistos.

He oído muchas, muchísimas razones, que no excusas, para tener que suspender un entrenamiento, en cada casa hay un día a día que gestionar como buenamente se pueda. Por mi experiencia veo personas a quienes tendrían que dar un Master en Optimización de Recursos y Tiempo porque hace auténticos malabares para encajar su momento de entrenamiento dentro de su agenda personal.

Y a veces, finalmente, es imposible.

Fernando Canales, chef con estrella Michelin puso muchísima ilusión y esfuerzo en su 10 K

No poder hacer un entrenamiento no va a ningún lado, en ocasiones, sin saberlo, hasta nos viene mejor porque nuestro cuerpo necesitaba en ese momento el descanso mucho más que el deporte, pero algo dentro de nosotros nos lanza envenenados mensajes del tipo:

“He perdido lo que había ganado”

“A este paso no llego”

“Ya no voy a poder cumplir el objetivo”

Y no hablemos de cuando ya son varios días o una semana los que la lesión o los imponderables nos dejan sin calzarnos unas zapas…Pero eso, inevitablemente, forma parte del proceso. Suelo decir, medio en broma medio en serio, que cuando una preparación ha transcurrido sin incidentes, cumpliendo entrenamientos, ritmos, y objetivos, es muy extraño e incluso me da mala espina…

¿Y qué hago?

Bueno, lo primero, ¿qué pasa cuando no podemos hacer un entrenamiento? Si estás en mano de un entrenador, por supuesto, contarle lo que ha pasado y él o ella te reajustará la planificación en lo que haga falta las veces necesarias, para seguir con el plan previsto.

Como norma general, y ya refiriéndome a quien se prepara por su cuenta, cuidado con desplazar los días, que la distribución de cargas y descansos están pensados de una forma; me explico: si por ejemplo una semana estaba previsto lunes, martes, jueves y sábado y los dos primeros días no se han podido hacer, es seguro que hacer esos 4 entrenamientos en días consecutivos de miércoles a sábado no es, ni de lejos, algo apropiado, sino contraproducente.

“Entrenamiento que no se puede hacer, entrenamiento hecho”

Piensa en lo que sí has hecho, en el trabajo acumulado que llevas hasta ahora, en esos ritmos que sí te han salido…y que no solamente se trata de acumular y acumular kilómetros.

En el extremo contrario cuidado con hacer locuras: si has tenido una lesión que te ha mantenido tres semanas totalmente parado y queda un mes para la maratón, lo más prudente es, por mucho que nos duela, cambiar de objetivo, buscar otra y prepararla en buenas condiciones.

Los contratiempos forman parte de la preparación y nos llegan a todos, a mi, por supuesto, también, pero lo que hay que hacer es buscar soluciones y alternativas. Ya he pasado el primero más o menos gordo de cara a la Bilbao Night Marathon, me ha hecho dudar, pasar por un momento bajo de ánimo, pero finalmente el objetivo sigue ahí, en frío lo he visto claro y estoy convencido de que más que debilitar, me ha fortalecido.

#QueTusExcusasNoTeAlcancen…¡¡¡CORRE!!!

 

 

 

 

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