¿21 días? Tú tienes la llave que arranca el motor

Han pasado ya más de 21 días desde que empezó el año e incluso desde que acabaron “oficialmente” las fiestas de Navidad allá por el 7 de enero, pero menos de 66. ¿Y qué? te preguntarás ¿Por qué lo de los 21 días? ¿Y los 66?

El primero es el plazo de tiempo que se necesita para convertir algo en un hábito según Maxwell Matz, un reconocido cirujano plástico que se percató de un patrón que seguían sus pacientes: cuando les operaba de algún rasgo de la cara, por ejemplo, la nariz, les llevaba 21 días acostumbrarse al nuevo aspecto.

Por otro lado, en un estudio que se realizó en la University College de Londres en 2009 se llegó a la conclusión de que el tiempo medio que se necesita para adquirir un hábito es de 66 días. La horquilla abarcaba desde una semana en acostumbrarse a comer una pieza de fruta hasta los casi 90 que necesitó alguno de los voluntarios en coger la rutina de correr 15 minutos diarios.

Dicen los expertos que los primeros días son los más importantes y que para llegar a incorporar un nuevo hábito en tu vida son necesarias, al menos, dos cosas: esfuerzo y tiempo, es decir, constancia.

Yo añadiría algo más: la motivación, el motor que nos va a impulsar, que nos va a permitir mantener ese esfuerzo durante el tiempo necesario hasta que, por fin, logremos hacerlo sin que nos suponga ningún tipo de sacrificio y empecemos a disfrutar de ello. Es más, si somos constantes, pero no estamos motivados para realizar una actividad o modificar una actitud, realmente acabaremos haciéndola por obligación con lo que, tarde o temprano,  llegará el fracaso y la frustración.

¿Pero se puede ser constante y no estar motivado? Por supuesto, ¿no vas a trabajar todos los días, sí o sí?

Si te has decidido por empezar a correr, a preparar un objetivo o soñar con un reto, que salga de ti, que la fuerza que lo impulse provenga desde dentro porque te aseguro que ir tachando días en el calendario no es suficiente.

El apoyo y aliento de tu familia y tus amigos es muy importante, tener un entrenador te ayudará sin duda, correr con un grupo es divertido y mejorarás , pero tú, solamente tú, tienes la llave que pone en marcha ese motor.

#QueTusExcusasNoTeAlcancen…CORRE!!!

 

 

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